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Diferencias en la alimentación de perros y gatos.


Muchas familias tienen como mascotas a perros y gatos. Ellos son la prueba de que estas dos especies no tienen por qué ser enemigos naturales. De hecho, nos hace gracia ver cómo michis y canes, comparten el plato como buenos hermanos. Pero perros y gatos son muy diferentes y cada organismo tiene distintas necesidades nutricionales. Para celebrar el Día Internacional del Gato, te explicamos las diferencias en la alimentación de perros y gatos.

Humanos y perros, tenemos algunos alimentos comunes en nuestra dieta, pero también hay ingredientes que no son buenos para nuestras mascotas. Lo mismo sucede con el régimen alimenticio de un gato. Muchos de los componentes del alimento especial para gatos, pueden ser dañinos para el perro o bien, provocarle un déficit alimenticio, y viceversa.

Cada especie necesita una dieta balanceada de acuerdo a su organismo y sus necesidades nutricionales.

Empecemos por entender que los gatos son casi 100% carnívoros, su dieta debe estar basada principalmente en proteína animal. Los perros, a lo largo de siglos de convivencia con los humanos, se han vuelto omnívoros, por lo que en su plan de alimentación deberían incluirse cereales, granos, frutas, vegetales, además de la carne como elemento principal.


Pero ésta no es la única diferencia. Los gatos deben consumir altos niveles de vitamina A, acido araquidónico (en el omega 3) y taurina. Éste último es un aminoácido necesario en el alimento de los gatos, ya que ellos no los producen, pero los perros, sí. De hecho, si un can consume altas dosis de taurina en su comida, puede resultarle tóxica.


Otra diferencia importante es que el perro tiende a engullir todo lo que hay en el plato, mientras que el gato, reserva su comida. Los mininos comen sólo lo que sacia su apetito, pero habrás notado que el perro devora lo suyo y, si tiene oportunidad, irá a acabar con lo que haya dejado el gato. Por eso es muy importante organizar y dividir las raciones de cada uno y de ser posible, darles por separado. Así evitarás que el perro coma de más o cosas que no debe.

Ahora, es posible que el gato que vive en interiores y no tiene la necesidad de cazar, coma más de lo que haría en la naturaleza por aburrimiento. También hay que dividir su alimento en pequeñas raciones para cuidar su peso, especialmente en gatos castrados.

Cambios de alimentación.

Los perros aceptan con mayor facilidad las novedades en su comida. Los gatos, no. Según los veterinarios, los gatos se acostumbran a un tipo de alimento y es lo que buscarán de por vida. Estos animales son totalmente rutinarios, incluso con la dieta, por lo que no toleran bien los cambios de menú. Los perros son glotones por naturaleza. Se comen lo que les des, especialmente si la comida húmeda del gatito, huele mejor que sus croquetas. Y ya que hablamos de eso…

¿Comida húmeda o fresca?

Como siempre recomendamos, la comida fresca siempre será mejor que las croquetas para ambas especies. Pero los gatos beben menos agua que los perros, por eso necesitan completar su hidratación a través de la comida. Los veterinarios especialistas en felinos, afirman que los gatos deben ingerir alimento húmedo todos los días para evitar la formación de cálculos o daño renal. Los perros, por su parte, pueden sobrevivir con alimento seco. Sin embargo, como hemos mencionado en otros artículos, las croquetas contienen muchos componentes que no son buenos para su salud. El plan de alimentación de LuckyDog, lo mantendrá sano y en su peso ideal, toda su vida.


Enfermedades hepáticas.


Existe una patología llamada lipidosis hepática muy común en gatos, que se produce cuando el felino no come durante varios días, ya sea por andar de vago o porque, cuando busca su alimento en el plato, el perro ya se lo comió.


Los gatos metabolizan la grasa en el hígado con ayuda de las proteínas; si deja de comerlas o no se le da un alimento que las contenga en suficiente cantidad, podría verse reflejado en una enfermedad del hígado que derive en muerte.

En los perros esta enfermedad no es tan típica, ya que ellos metabolizan las grasas de forma distinta.

Como puedes ver, perros y gatos tienen necesidades diferentes tanto de alimentación como de hábitos. Hay mucha desinformación a este respecto, por eso muchos dueños que integran a ambas especies a su familia, no le dan importancia a que sus mascotas coman una cosa u otra. Lo mejor siempre es consultar con el veterinario, ellos son los expertos en los requerimientos nutricionales de cada animal y podrán recomendar una dieta especial para cada uno.

No está mal que tus animalitos compartan una golosina de vez en cuando, pero debes tener mucho cuidado con su régimen alimenticio diario. Por algo las formulaciones son diferentes.


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