Buscar
  • LuckyDog Naturalmente

DESPEDIR A TU MASCOTA. ¿CUÁNDO ES MOMENTO DE DECIR ADIÓS?


Cuando llegó a casa, prometiste amarlo, respetarlo y hacerlo feliz todos los días de su vida. Los perros son parte de la familia, pero debemos estar conscientes de que ellos envejecen y se van antes que nosotros. Despedir a tu mascota es uno de los temas más difíciles y en el que nadie quiere pensar. Pero recuerda que la prioridad es que él tenga una buena calidad de vida. ¿Cuándo es el momento de decir adiós? Ésta es una decisión que corresponde a la familia con la guía del veterinario. Si estás pasando por ese duro momento, esta información te puede ayudar.


Levante la mano el que no haya llorado con cualquier película donde muere un perro. Despedir a tu mejor amigo es una de las cosas más difíciles que tendrás que hacer en la vida.


Si él cumple su ciclo de forma natural, tal vez sea menos duro asimilarlo; pero cuando debes ayudarlo para no prolongar su sufrimiento, deberás estar muy bien preparado emocionalmente y asesorado por un veterinario experto. Pasarás por un proceso muy complicado entre tomar la decisión y el momento de despedirlo.

Sé consciente de que la prioridad como dueño responsable y amoroso, es darle CALIDAD DE VIDA. Saber esto es lo que te dará el valor cuando sea el momento de decir adiós.

Al igual que los humanos, los animalitos van perdiendo capacidades, su cuerpo se desgasta, aparecen enfermedades a medida que envejecen, hasta que termina su vida.

La persona en la que más debes apoyarte en estos momentos, es tu veterinario. Tú no eres médico, no estás obligado a saber hasta dónde su estado de salud está en condiciones de recuperarse o de continuar, aunque ya no sea el mismo cachorro de siempre. El perrito tampoco te dirá, “ya me quiero ir”. Tu sentido común y, sobre todo, el amor que le tienes, de dirá cuándo es tiempo.

Una de las preguntas más comunes es ¿cómo saber cuándo es momento de decir adiós a tu mascota? Tú verás su deterioro y el veterinario, después de revisarlo, te informará si el animalito sufre o ya no está teniendo calidad de vida.

Siguiente pregunta, ¿qué significa “calidad de vida”?

Éstas son algunas señales que podrían orientarte:

Cambio de comportamiento.

Sus facultades se van minando y habrá un deterioro de sus capacidades cognitivas. Un ejemplo: ya no entiende instrucciones, le es imposible levantarse para ir al baño y se hace encima o “donde le gana”, se pone gruñón o hasta agresivo con otros animales, pasa mucho más tiempo echado, come menos, en fin; tú lo notarás porque nadie lo conoce mejor que su familia.

Se aísla.

Cuando un animalito siente que ha llegado su tiempo, es posible que prefiera estar a solas, en un rinconcito cómodo. Algunos perros tienden a esconderse, aunque no siempre pasa así; no te sorprendas si encuentras a tu amigo en un lugar donde no suele estar. Respeta su espacio si él ya no quiere jugar o estar contigo. Lo único que puedes hacer, es demostrarle que estás ahí para él.

Escala de Calidad de Vida.

Esta es una herramienta muy valiosa que todos los veterinarios deben conocer. Se llama “Escala de Calidad de Vida” de la Dra. Villalobos. Sirve para evaluar las siete categorías de comodidad y felicidad más importantes en nuestras mascotas.

• Dolor. Observa si tu peludito muestra signos de incomodidad o dolor. Pueden ser jadeos, “llanto” (aulliditos), disminución de la actividad o renuencia a moverse.

• Apetito. ¿Está comido suficiente o mucho menos de lo normal? ¿No quiere comer? Puede tener náuseas, vómito o diarrea. Señal de alerta: ¿tienes que darle de comer en la boca?

• Hidratación. ¿Bebe agua solito? Tienes que estar muy al pendiente, porque al estar acostumbrado a que él vaya al cuenco, podrías no darte cuenta de si esto está ocurriendo no. Una buena forma de notarlo, es poner marcas del nivel del agua cuando la sirves y ver si ésta disminuye.

• Higiene. Puede que tu perrito ya no sea capaz de levantarse o pierda el control de esfínteres y se orine o defeque encima, especialmente durante la noche. Su olor puede ser un detector.

• Felicidad. Tú sabrás fácilmente si el peludo aún disfruta de actividades y/o estimulación mental. Observa si se da cuenta de lo que pasa alrededor, si se levanta cuando tocan el timbre, por ejemplo. También puede mostrar signos de ansiedad y depresión, aislándose.

• Movilidad. Este es uno de los puntos más importantes. Si necesita ayuda para levantarse, mantenerse en pie mientras come, se tropieza o incluso tiene convulsiones, es una señal de que tu pequeño amigo ya no puede sobrevivir por sí mismo. Puede ser también que haya perdido un sentido como la vista o el oído. Esta es una de las señales más claras de que es hora de decir adiós.

Más días malos que buenos. El deterioro es gradual. Tendrá sus días buenos, pero tal vez la mayoría, ya no son tan fáciles no para él ni para ti. Es muy doloroso darte cuenta de que su calidad de vida, ya no es la óptima y puede estar sufriendo.

Despedir a tu mascota.

¿Es doloroso? Sí, mucho. Pero tal vez te ayude un poco saber que los animalitos son sabios. Ellos saben que se acerca el final y lo viven de una forma “natural”. No tienen ese apego a la vida que tenemos nosotros. Él no te dirá “quiero seguir viviendo, le voy a echar ganas”. Los perros no tienen una referencia de qué es calidad de vida y qué no, actúan por instinto, por eso debemos ser nosotros los que decidamos.

Estar preparados para este momento nos brinda la oportunidad de celebrar los momentos que hemos compartido con ellos y nos ayudará a darle paz y tranquilidad durante el proceso.

Cuando sepas que debes ayudarlo a irse o que, de forma natural, el momento se acerca, procura que todos los miembros de la familia puedan despedirse de él. Ámenlo, apapáchenlo mucho, agradézcanle la felicidad que les ha dado y díganle que puede irse sin miedo, que ustedes estarán bien. Si los ve tranquilos, él entenderá, y estos rituales ayudan a las familias a procesar mejor el duelo.

Explica a tus hijos humanos lo que está pasando. A la larga, será algo muy bueno para su desarrollo.

Como dueños, nuestra responsabilidad es cuidarlos y protegerlos de sufrimiento innecesario, incluso cuando esto implique una gran pérdida y dolor para nosotros.

Recuérdalo siempre con amor y agradece el haberlo tenido a tu lado por varios años. Un día, el llanto se transformará en sonrisa cada vez que pienses en él.

Un último consejo, asegura que cada día de su vida, sea más pleno y feliz con el plan de alimentación más sano y natural para perros: LuckyDog. Porque un buen alimento se refleja en su salud y calidad de vida.

6 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo